La Estructura del Funnel Educativo
El viaje del cliente en la educación privada comienza en el TOFU (Top of the Funnel), donde los Discovery Points marcan el primer encuentro de las familias con el centro educativo. En esta fase inicial, el First Touch Content (FTC) establece las bases de la relación, mientras que la Initial Value Proposition (IVP) presenta los elementos diferenciadores del centro.
La fase MOFU (Middle of the Funnel) se caracteriza por una profunda Research por parte de las familias, seguida del First Contact Point (FCP) crucial. Durante esta etapa, el Nurturing Content (NC) alimenta el interés y conocimiento de los prospectos, culminando en el Previsit Arrangement, donde se coordina la visita al centro.
El BOFU (Bottom of the Funnel) representa el momento decisivo del journey. La Visita al centro materializa todas las expectativas previas, seguida de la fase de Decisión y finalmente la Conversión, que marca el inicio de la relación formal con el centro educativo.
Tras la conversión
El proceso de Onboarding marca el inicio de la integración en la comunidad educativa, incluyendo elementos cruciales como la reunión inicial de curso, la presentación de tutores, y el acceso a las plataformas educativas. El manual de familia y los grupos de padres facilitan esta transición, mientras que los recursos iniciales aseguran un comienzo fluido.
El Engagement continuo se mantiene a través de una comunicación regular, tutorías periódicas y una variedad de actividades extracurriculares. La formación a padres, el seguimiento mediante app y las reuniones trimestrales fortalecen el vínculo con la institución, mientras las celebraciones comunitarias crean momentos memorables.
El desarrollo del alumni
Los antiguos alumnos se dividen en dos categorías fundamentales: Alumni captadores y Alumni fidelizadores. Los captadores se convierten en pieza clave del proceso de Advocacy, participando en el programa de embajadores, generando testimonios y colaborando en eventos. Su participación en el referral program y el social media sharing amplifica el alcance del centro.
La fase de Loyalty se cultiva mediante beneficios concretos como la renovación automática, descuentos para hermanos, servicios premium y eventos exclusivos. Esta fidelización se refuerza con la participación en decisiones y el acceso a la comunidad alumni.
La progresión después del colegio
El seguimiento del Acceso terciario y el Desarrollo profesional permite al centro medir el éxito de su propuesta educativa. La Asociación de Antiguos Alumnos (AA.AA) y el programa de Embajadores clientes crean una red de apoyo mutual que beneficia tanto al centro como a los alumni.
Algunas métricas
El éxito del journey se mide a través de múltiples indicadores en cada fase. En el funnel tradicional, se monitorizan desde las visitas web y el engagement en RRSS hasta la tasa de conversión de leads y el show-up rate de visitas. En la fase de Loyalty & Advocacy (L&A), cobran importancia métricas como la tasa de retención, el NPS y el referral rate.
El reto de los ghosts
Un desafío particular lo representan los Ghosts, alumni que se desvinculan del centro. La estrategia debe incluir acciones específicas para mantener el contacto y reactivar estas relaciones, midiendo el porcentaje de graduados que interactúan con el centro, su posicionamiento profesional y su participación en programas de embajadores.
El customer journey en educación privada es un ciclo continuo que va más allá de la matriculación. El éxito radica en cultivar cada fase con atención personalizada, desde los primeros touchpoints hasta la conversión de alumni en embajadores activos del centro, creando así un ecosistema educativo autosostenible y en constante crecimiento.
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